El olor a sangre humana no se me quita de los ojos

Franck Maubert

Acantilado

12,00

Disponible  

ISBN: 978-84-15277-84-2

Descripción

«En adelante, a mis ojos, Francis Bacon iba a encarnar la pintura más que ningún otro artista.

Desde esos tiempos de juventud, su pintura ya nunca me abandonaría.

Porque se engancha a ti, vive en ti, contigo.

Un tormento que se aferra y no te suelta más.

Sus personajes en crisis generalizad crisis moral, crisis física, como escribe el crítico inglés John Russell, viven a tu lado y te recuerdan sin cesar que la vida es esa cuerda tirante tendida entre el nacimiento y la muerte.

Esa vida que te aporta visiones exacerbadas, un vecino de hospital, de asilo.

La pesadilla está cerca: dolores, gritos, un cuerpo replegado sobre sí mismo, concentrado en las contorsiones, en el sufrimiento incluso.

El terror se mantiene ahí, instalado en esos personajes que aúllan en silencio.

Una crueldad desplegada y visible, revelada por esos hombres tapiados en un cuadro espacial».