Filosofía a Sorbos

andres Lomeña Cantos

Arcopress Ediciones

19,95

Sin ejemplares. Se puede encargar.

ISBN: 978-84-17828-28-8

Descripción

La filosofía está en ruinas y los biempensantes claman por volver a levantar la vieja fortaleza de las ideas.

Recordemos que Alejandro Magno quiso conocer a Crates de Tebas, un filósofo cínico, y le preguntó si deseaba que reconstruyera su ciudad natal.

Crates respondió: ¿Para qué, para que venga otro Alejandro y la vuelva a destruir? He aquí la tragedia de la filosofía: ¿para qué reconstruirla otra vez? ¿Para volver a dejar a la mayoría de la población fuera de sus murallas? Aunque Nietzsche nos enseñó a filosofar a martillazos, buena parte de la tradición occidental parece haber filosofado a base de somníferos para el lector medio.

Si la filosofía quiere salir a las calles, no puede limitarse a tratar los asuntos de la Academia.

Los filósofos tendrán que bajarse los pantalones (como hizo, literalmente, Diógenes de Sínope) y hablar de la realidad más cercana hasta en la contraportada [las solapas] de los libros, reflexionando sobre los bostezos, los pies, la sangre, los excrementos o los gilipollas que pueblan el mundo.

Hay sorbos filosóficos en los móviles, el fútbol, el sexo, las drogas e incluso en los cubos de Rubik.

Y aún quedarían los tragos más importantes del individuo contemporáneo: las películas y series de televisión que consumimos.

Filosofía a sorbos vierte breves análisis sobre numerosas películas, series y dibujos animados.

En estas páginas, Juego de Tronos es un pequeño tratado sobre la discapacidad, Bola de Dragón una parábola sobre el pánico nuclear, Friends una oda a la mediocridad y Alien una alegoría en clave de terror sobre el parto.

Whitehead escribió que la historia de la filosofía occidental es una serie de notas a pie de página de Platón, y aquí encontrará deliciosos sorbos (notas a pie de página de Aristóteles, Descartes, Kant o Marx) en creaciones como Los caballeros del zodiaco, Rick y Morty, V de Vendetta, El bosque o (Des)encanto.

Describir todo el contenido de este libro es como querer bebérselo de un tirón.

En lugar de eso, prueba a dar un par de sorbos…